Por Fernando Heller y Pablo Sanguinetti - DPA
BRUSELAS/BERLÍN.- Se anunciaba que esta sería la semana decisiva para que el sexto tramo de ayuda fluyera a las arcas del Estado heleno y evitara una quiebra. Sin embargo, la "troika" de Bruselas, Frankfurt y Washington decidió a último momento suspender su viaje a Atenas hasta que el país acometa más ajustes. El Banco Central Europeo (BCE), la Comisión Europea (CE) y el FMI, la "troika" del crédito, tenían previsto iniciar en Atenas una misión clave: bendecir el nuevo plan de ajuste heleno a cambio 8.000 millones de euros, que Grecia necesita con urgencia para evitar la insolvencia.
Este aplazamiento "sine die" del viaje de los inspectores agrega más tensión en torno de la crisis de Grecia y contamina en mayor grado la relación entre el grupo tripartito y el ministro heleno de Finanzas, Evangelos Venizelos.
Mientras Bruselas se esfuerza en usar definiciones diplomáticas, como que Grecia ha hecho "progresos significativos" para hacer más ahorros, y que las conversaciones siguen a nivel técnico, lo cierto es que los problemas persisten, como demuestra la nueva postergación de la "troika".
Ahora, el centro de atención se desplazará el jueves a Berlín, donde el Parlamento alemán votará la ampliación del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF) y mostrará el grado de compromiso de la primera economía europea con la moneda común, nacida en 1999, y que actualmente comparten 17 de los 27 socios del bloque.
"La situación es grave, pero manejable", resumió la canciller Angela Merkel, de cara a la aprobación del FEEF. Un día después, la UE y el FMI le dieron la razón: el comisario de Asuntos Monetarios, Olli Rehn, advirtió contra los "dolorosos daños económicos y sociales" que generaría una quiebra incontrolada de Grecia. También el FMI quiere estar mejor preparado para el caso de una nueva crisis global: estudia aumentar sus recursos de los actuales 940.000 millones de dólares a 1,3 billón.
Alemania, mayor contribuyente al FEEF y a las arcas de la UE (cerca del 20% del total), tendrá que casi duplicar su aporte a 211.000 millones de esos avales si aprueba la reforma del fondo. Se da por hecho que lo aprobará este jueves, pero no que pueda hacerlo sólo con los votos de los partidos de la coalición de Merkel. Así, el gobierno de Merkel quedaría muy golpeado, según los analistas, y Europa recibirá una nueva estocada en su confianza.